En la despedida del Indio Solari la Policía quedó en un segundo plano y el operativo de seguridad más cercano a la gente fue con Bomberos, empleados municipales y voluntarios. Se procuró evitar todo tipo de choques o provocacionesLos vecinos montaron "previas", pusieron parlantes y vendieron comida en la fila de casi 10 kilómetros.